Nino se cruza en el camino de Osasuna hacia el ascenso

El líder quiere seguir con paso firme en su camino hacia la gloria del ascenso. Elche y Osasuna cierran, en el Martínez Valero, la jornada en Segunda División. Los rojillos han visto cómo Albacete y Granada se han acercado a tres puntos y quieren volver a meter tierra de por medio con sus dos inmediatos perseguidores. Hasta el sexto todos han ganado y no caben relajaciones. Los de Pacheta, por su parte, habitan a nueve del descenso y un triunfo, el quinto consecutivo en casa, certificaría la permanencia para empezar a planificar el futuro.

Más allá de lo mucho que hay en juego, Nino será uno de los alicientes del duelo. El capitán del Elche se ha convertido en indiscutible en su regreso a Segunda, categoría en la que reina en partidos disputados y en goles anotados. Esta noche sumará su decimocuarto encuentro como titular y será una de las amenazas de su exequipo. En la ida fue homenajeado, pero ahora quiere poner un broche de oro al ocaso de su carrera. Acompañará arriba a Yacine y estará escoltado por Javi Flores, Iván Sánchez y Josan, todos en estado de gracia.

El otro protagonista será Neyder, que regresa al once para suplir a Gonzalo Verdú, sancionado. El central colombiano se expone al juicio de la grada ante su decisión de rechazar la oferta de renovación para marcharse a Primera. En Osasuna, David García, Fran Mérida y Brandon serán las novedades de Jagoba Arrasate, que ha desplazado a 19 jugadores con la presencia de los tres porteros. Rubén Martínez sufrió unos problemas musculares durante el último entrenamiento y es duda. Las intensas lluvias caídas sobre Elche durante los tres últimos días podrían condicionar el desarrollo del encuentro.

Pendientes del césped

La previsión climatológica apunta a que para la hora del partido no se mantendrán las fuertes tormentas que han aguado la celebración de la Semana Santa ilicitana. El césped del Martínez Valero ha drenado bien, pese a los cerca de 150 litros por metro cuadrado que han caído estos días, y si la lluvia da un respiro, estará en perfecto estado para la hora del encuentro. Más de 300 aficionados de Osasuna animarán a su equipo y serán ubicados en la grada de anillo. Desde lo más alto quieren ver un poco más cerca su regreso a Primera.