Giménez, una nueva heroicidad en el Atlético de Simeone

Giménez completó el partido contra el Eibar a pesar de que había sufrido una fractura ósea asociada a la luxación del segundo dedo del pie derecho en el minuto 21 de partido. El uruguayo se repuso al dolor para acabar todo el encuentro de Ipurua en una zaga mermada donde en el banquillo se encontraba Montero, jugador del Atlético B. Giménez es uno de los jugadores que mejor simbolizan el ‘coraje y corazón’ que envuelve al equipo rojiblanco y desde su llegada ha demostrado su carácter batallador con acciones como arrebatar el balón del pie al delantero rival arrojándose con la cabeza por delante. 

El de Ipurua será un partido que siempre recordará por el dolor sentido mientras jugaba y que se une al sufrimiento extremo llevado a cabo por varios miembros de la plantilla del Atlético a las órdenes de Simeone en pensando en el equipo más que en su propio estado de salud. El propio Giménez, puro pundonor, había tenido que ser prácticamente retenido por el Mono Burgos en el Molinón en el 2016 porque quería continuar lesionado en el terreno de juego para no dejar al equipo con 10, ya que no quedaban cambios.

Saúl, Gabi, Godín…

Saúl explicó en una entrevista con The Guardian que «tenía el riñón destrozado», tras un golpe de Papadopoulos en el partido de Champions contra el Bayer Leverkusen. Por esto le colocaron un catéter que según relató el centrocampista «te da funcionalidad, pero era complicado, lo sentía cuando corría y orinaba sangre. Alguno quizá habría dicho basta, pero no yo. El problema era que, cuando me quitaron el catéter, mi riñón no funcionaba correctamente. Me dieron las opciones de jugar durante un mes… o parar durante un mes. Yo respondí que no, que quería jugar, que pusieran el catéter de nuevo. Pero no era tan sencillo. Estaba cansado de todo esto, así que dije. ‘Doctor, sólo quíteme el riñón. Quítemelo’. Finalmente el Mono Burgos me convenció de que no lo hiciese». 

Gabi, el emblema de capitán, acabó la temporada 2013/14 donde el Atlético ganó la Liga y llegó a la final de la Champions, jugando el último mes con una fisura en una costilla que no quiso que se hiciese pública. Gabi también sufrió una fractura en el cuarto y quinto metatarsiano de su mano derecha que no le impidió jugar tres días después contra el Valencia con una férula transparente y operarse posteriormente en un parón internacional. 

En el caso de Godín, actual capitán del equipo, sufrió una fractura de nariz en la primera mitad del derbi contra el Real Madrid del año 2015 tras un brutal codazo de Khedira. El uruguayo jugó 70 minutos con la nariz rota sin pedir el cambio. El partido acabó con un histórico 4-0 para el Atlético. Esta misma temporada el central acabó marcando el gol del triunfo contra el Athletic en el Wanda Metropolitano completamente cojo. Godín acabó jugando en punta por sus problemas musculares y en el descuento anotó el 3-2 de cabeza que en primera instancia fue anulado y posteriormente validado con el VAR. 

Sobre jugar con la nariz rota también sabe Mandzukic. Sufrió esa misma lesión y saltó al partido contra el Olympiacos con una máscara protectora para evitar golpes. Esta le impedía la visión nítida y el croata decidió quitársela y marchar a la batalla completamente descubierto. Augusto Fernández dejó acciones corriendo medio campo con problemas musculares y en otra ocasión tras sufrir un pelotazo en la zona genital. Otros jugadores como Diego Costa (sus ganas de jugar le llevaron a forzar en la final de la Champions de Lisboa), Koke, Raúl García, Juanfran (que acabó jugando lesionado la final de Copa de 2013 por una patada de Cristiano) o Arda Turan, también han sido adalides de ese coraje rojiblanco.