La grada del Espanyol se reúne en el momento de la verdad

Venía presentando Cornellà-El Prat un aspecto pobre, cuando no desesperante, en una temporada en que —más allá de los resultados— había vuelto el aprecio por el juego, pero también habían aumentado los precios un promedio de 50 euros. Sin embargo, cuando más lo necesitaba el equipo, el apoyo de la grada ha vuelto. Por encima de las políticas erráticas del club está la querencia por un equipo y unos colores.

Ante el Rayo Vallecano, un partido que se presentaba casi como una final ya que en caso de derrota hubiera arrimado a los pericos al descenso, Cornellà presentó una afluencia de 22.104 espectadores. Es decir, 3.160 más que el promedio del estadio en la actual Liga, lo que la convierte en la tercera mejor de toda la temporada, solo por detrás del derbi ante el Barcelona (24.037) y la visita del Girona (22.258). Contra el conjunto de Vallecas se congregaron más seguidores, por ejemplo, que dos semanas antes frente a todo un Real Madrid, encuentro al que acudieron 20.910 espectadores, o ante el Betis, que tradicionalmente supone un reclamo para muchos verdiblancos residentes en Cataluña, aunque en esta ocasión se quedaron en 20.275 los presentes.

Obviamente, a la afluencia del Espanyol-Rayo Vallecano ayudaron la promoción que permitía entrar gratis a menores de 15 años y el reclamo de Wu Lei, por quien se dejaron ver numerosos aficionados chinos, con banderas incluidas. No obstante, los 22.104 espectadores supondrían más del 90 por ciento de la masa social que tiene el club.

A la espera de nuevas y mejores promociones ante Huesca y Valladolid, el club informó ayer de que cada abonado podrá adquirir una entrada nominal para la visita a Mestalla de este domingo. Por 35 euros, y en la zona de Gol Xicotet Alt. Otro impulso para cambiar el descenso por altas miras.